EN QUÉ CONSISTE
Las trampas cromotrópicas son dispositivos de colores brillantes diseñados para atraer insectos. Estos insectos, especialmente plagas comunes en la agricultura, se sienten atraídos por colores específicos que imitan las señales visuales que utilizan para encontrar flores o frutos.
Las trampas suelen estar recubiertas con una sustancia adhesiva que atrapa a los insectos cuando se posan en ellas, o bien tienen una estructura que facilita su captura en una red o contenedor.
Los colores utilizados varían dependiendo de la especie de insecto que se desee atraer, y algunos colores más comunes incluyen amarillo, azul o blanco, que son frecuentemente utilizados para atraer a insectos como moscas, ácaros, y pulgones. Estos colores se seleccionan porque son especialmente visibles para los insectos, que a menudo responden a señales visuales brillantes en su entorno.
En resumen, estas herramientas son útiles para realizar un seguimiento de las poblaciones de plagas en los cultivos, para identificar la presencia de estas y para determinar los límites o umbrales de infestación en los que se debe intervenir con tratamientos, como pesticidas o control biológico. Emplea registros digitales básicos como hojas de cálculo o bases de datos para llevar a cabo un registro a lo largo del tiempo y poder establecer una comparativa.
PARA QUÉ SIRVE Y POR QUÉ ES IMPORTANTE
El objetivo principal es monitorear las plagas y detectar de forma temprana su presencia, así como determinar los umbrales de infestación. Además, es importante porque:
- Reducirá la dependencia de pesticidas: al ofrecer una forma de detectar las plagas en fases tempranas, las trampas cromotrópicas pueden reducir la necesidad de aplicaciones químicas masivas. Esto es crucial para disminuir el impacto ambiental y los riesgos para la salud asociados con el uso de pesticidas.
- Reducirá costes y recursos: son una solución económica, simple de usar y de implementar en el campo. No requieren equipos sofisticados ni personal altamente capacitado, lo que las convierte en una opción accesible para agricultores de diversos tamaños y capacidades.
- Utilizará un método no invasivo: estas trampas no afectan directamente a los cultivos ni a otros organismos del ecosistema. Permiten una intervención selectiva, que minimiza el impacto negativo en insectos beneficiosos como polinizadores o enemigos naturales de las plagas.
CONOZCA MÁS SOBRE ESTA INICIATIVA
Si está interesado en acceder a más información sobre la manera en la que el registro de plagas con trampas feromonas y cromotrópicas puede impactar de manera positiva en el camino hacia la transformación digital de su explotación agrícola olivarera, le dejamos algunos recursos de interés:
- Guía de Gestión Integrada de Placas: conozca los diferentes principios de gestión integrada de plagas. Link
PREGUNTAS FRECUENTES
- ¿Son las trampas de feromonas efectivas para todas las plagas? No, las trampas de feromonas son específicas para ciertas plagas que responden a feromonas sexuales. Solo atraen a insectos de especies que emiten estas señales químicas, como polillas, moscas o escarabajos, por lo que no son útiles para todas las plagas. Su efectividad depende de elegir la feromona correcta para cada especie.
- ¿Las trampas cromotrópicas pueden atraer insectos benéficos? Sí, aunque están diseñadas para atraer plagas, las trampas cromotrópicas pueden capturar insectos no deseados, incluidos algunos insectos benéficos como abejas o mariquitas, dependiendo del color usado. Sin embargo, esto se puede minimizar seleccionando colores menos atractivos para estos insectos.
- ¿Cuánto tiempo deben dejarse las trampas en el campo? Las trampas deben dejarse durante toda la temporada de cultivo. En general, las trampas cromotrópicas se colocan al inicio de la temporada y se revisan periódicamente para detectar plagas. Las trampas de feromonas se instalan también al inicio y se mantienen hasta que se observe una disminución en la captura de plagas o se interrumpa su ciclo reproductivo.
- ¿Las trampas de feromonas eliminan las plagas por completo? No, las trampas de feromonas no eliminan por completo las plagas, sino que interrumpen el ciclo reproductivo al capturar machos, lo que reduce la población de plagas con el tiempo. Son más efectivas cuando se usan como parte de un programa de manejo integrado de plagas (MIP), junto con otras estrategias de control.